Sunday, October 25, 2026

¿Cómo convertir una foto o captura de una posición de ajedrez en un tablero editable en segundos?

 

Si alguna vez has querido analizar una posición que viste en un screenshot, en una transmisión, en un sitio web o en una foto de un tablero 2D, pero te daba pereza ponerla pieza por pieza, ahora existe una solución.

imagen-Caissa Ajedrez Escanner


CAISSA Scanner (en beta pública) permite escanear una posición de ajedrez directamente desde el teléfono o el ordenador.

¿Qué hace exactamente?

  • Conviertes capturas de pantalla, fotos de tableros 2D, diagramas de webs, apps o transmisiones en una posición editable en segundos.
  • El sistema detecta el tablero y las piezas.
  • Te pide que revises cada pieza reconocida (importante, porque a veces se equivoca).
  • Una vez confirmada, puedes editarla si hace falta y analizarla directamente con Stockfish 18.

Ventajas principales:

  • Menos configuración manual.
  • La posición siempre queda editable.
  • Privacidad: el escaneo no comparte la imagen en silencio. Puedes elegir si envías correcciones o no.

Mejor funciona con: Tableros digitales 2D, screenshots, diagramas de páginas web o apps, transmisiones y fotos claras de pantallas.

Limitaciones actuales de la beta: No funciona bien con tableros físicos 3D, oclusiones fuertes, perspectivas muy inclinadas ni archivos HEIC/HEIF.

Si sueles analizar posiciones a partir de fotos o capturas, vale la pena probarlo:

CAISSA Scanner

How can I turn a photo or screenshot of a chess position into an editable board in seconds?


If you’ve ever wanted to analyze a position from a screenshot, a broadcast, a website, or a photo of a 2D board, but didn’t want to set it up piece by piece, there’s now a tool for that.

CAISSA Scanner (currently in public beta) lets you scan a chess position directly from your phone or computer.

imagen-CAISSA Chess Scanner


What it does:

  • Turns screenshots, photos of 2D boards, website/app diagrams, and broadcast boards into an editable position in seconds.
  • Detects the board and the pieces.
  • Asks you to review every recognized piece (recommended, since recognition can make mistakes).
  • Once confirmed, you can edit the position if needed and analyze it with Stockfish 18.

Key advantages:

  • Much less manual setup.
  • The position remains fully editable.
  • Privacy-focused: scanning doesn’t silently share your image. You control whether you send corrections.

Works best with: Digital 2D boards, screenshots, website or app boards, broadcast boards, and clear photos of screens.

Current beta limitations: Doesn’t handle physical 3D boards well, heavy occlusion, severe perspective angles, or HEIC/HEIF files.

If you frequently analyze positions from photos or screenshots, it’s worth trying:

CAISSA Scanner

Saturday, October 24, 2026

William Russell, los “cuerpos” del cáncer y la tesis de los parásitos

 William Russell, los “cuerpos” del cáncer y la tesis de los parásitos

imagen-parásitos


En 1890 el patólogo escocés William Russell presentó ante la Pathological Society de Londres lo que él llamó “un organismo característico del cáncer”. En secciones de tumores teñidas con fucsina observaba estructuras redondas, teñidas intensamente, dentro y fuera de las células. Las interpretó como parásitos (posiblemente blastomicetos o protozoos) y publicó varios trabajos al respecto, entre ellos uno en el British Medical Journal y más tarde en The Lancet. Durante un tiempo la idea circularon en círculos médicos de finales del siglo XIX: que el cáncer tuviera un origen microbiano o parasitario.

Hoy esas estructuras se conocen como cuerpos de Russell. Son inclusiones de inmunoglobulinas acumuladas en el retículo endoplásmico de células plasmáticas (cuando hay muchas se habla de células de Mott). No son organismos vivos. Aparecen en procesos inflamatorios crónicos, en mielomas y, a veces, en los márgenes de tumores porque allí hay respuesta inmunitaria intensa. La interpretación original de Russell fue un error de su época, comprensible dado el nivel de la microscopía y la microbiología de entonces, pero corregido hace décadas.

Lo que sí es cierto sobre parásitos y cáncer

Algunos parásitos concretos aumentan el riesgo de cánceres específicos y están clasificados como carcinógenos del Grupo 1 por la IARC (OMS):

  • Schistosoma haematobium (cáncer de vejiga)
  • Opisthorchis viverrini y Clonorchis sinensis (colangiocarcinoma y cáncer de hígado)

La inflamación crónica, el daño tisular y, en algunos casos, productos parasitarios contribuyen a la transformación maligna. Pero eso no significa que “el cáncer sea parásitos”. La inmensa mayoría de los cánceres humanos se originan por mutaciones acumuladas (genéticas, ambientales, de estilo de vida), virus (VPH, VHB, VEB, etc.), exposición a carcinógenos químicos o radiación, y factores metabólicos. La presencia de un factor de riesgo no garantiza la enfermedad, y la ausencia de parásitos no protege.

La relectura moderna

Cirujanos ortopédicos y voces del ámbito de la medicina alternativa, como la Dra. Lee Merritt, han recuperado el trabajo de Russell para argumentar que los tumores son “grumos de parásitos” y que antiparasitarios como ivermectina o hidroxicloroquina pueden tratar el cáncer porque “el cáncer es parásitos”. Es una simplificación que no se sostiene con la evidencia actual. Existen estudios preclínicos (células y animales) que muestran efectos de algunos antiparasitarios sobre líneas tumorales, pero no hay ensayos clínicos que demuestren que curen cáncer en humanos. Las revisiones independientes de estas afirmaciones las califican como incorrectas o no respaldadas.

La historia de Russell es interesante como ejemplo de cómo una observación real (estructuras teñidas en tejido canceroso) puede interpretarse mal y cómo esa interpretación errónea a veces se reutiliza más de un siglo después. El avance de la patología, la inmunología y la oncología molecular aclaró qué eran esos cuerpos: producto de células del sistema inmune, no el agente causal.

El vínculo real entre ciertas infecciones parasitarias y cánceres concretos sigue siendo un campo de investigación válido —sobre todo en regiones endémicas— y justifica programas de control de esas infecciones. Convertir esa relación parcial en la explicación universal del cáncer, y de ahí en un tratamiento generalizado con antiparasitarios, es otro paso, mucho más grande, que la evidencia no ha dado.

Histotripsia: el ultrasonido que “licúa” tumores sin cortar ni quemar

 Histotripsia: el ultrasonido que “licúa” tumores sin cortar ni quemar

imagen-Histotripsia


Hay una tecnología que está empezando a salir de los laboratorios y ensayos clínicos y que llama la atención por una razón sencilla: destruye tumores sin bisturí, sin agujas y sin calor. Se llama histotripsia.

Funciona con ondas de ultrasonido de alta intensidad, muy enfocadas y en pulsos extremadamente cortos. En el punto exacto del tumor, esas ondas generan una nube de microburbujas (cavitación). Las burbujas se expanden y colapsan con violencia mecánica, rompiendo las paredes celulares hasta licuar el tejido tumoral en un detritus acelular. No hay quemadura térmica relevante; el efecto es puramente mecánico. El cuerpo, después, se encarga de reabsorber esos restos, de forma parecida a como limpia un hematoma.

La FDA autorizó el sistema Edison de HistoSonics en octubre de 2023 específicamente para tumores de hígado (primarios y metastásicos). Los datos del ensayo pivotal #HOPE4LIVER mostraron tasas de éxito técnico alrededor del 95 % y control local a un año en el entorno del 90 % en los tumores tratados, con una tasa baja de complicaciones mayores. El procedimiento se hace bajo anestesia general, guiado por imagen en tiempo real, y muchos pacientes vuelven a casa el mismo día. Actualmente se investiga también en riñón y otras indicaciones.

Es un avance real en el terreno de las terapias menos invasivas. No sustituye a la cirugía, la ablación térmica o la quimioterapia en todos los casos, pero amplía las opciones, especialmente para tumores hepáticos pequeños o en pacientes que no son buenos candidatos a intervenciones más agresivas.

El tumor es solo una parte de la historia

Destruir (o extirpar) un tumor es un paso importante. La pregunta que muchos pacientes y médicos se hacen después es la de siempre: ¿qué condiciones permitieron que ese tumor se desarrollara y progresara? Aquí entran factores que la medicina preventiva lleva décadas estudiando: inflamación crónica, obesidad, alcohol, tabaco, exposición a toxinas, alteraciones del microbioma, sueño insuficiente, estrés sostenido y hábitos metabólicos.

Ningún ensayo clínico serio ha demostrado que “detoxificar”, optimizar el hígado o “subir la frecuencia” revierta un cáncer establecido de forma fiable. Lo que sí está bien documentado es que un estilo de vida sólido —alimentación de calidad, movimiento, sueño, control del estrés, peso saludable y evitar factores de riesgo conocidos— mejora el pronóstico general, reduce el riesgo de nuevos tumores y ayuda a tolerar mejor los tratamientos convencionales.

La histotripsia es una herramienta tecnológica precisa. Las bases de la salud (nutrición, hidratación, microbioma, hígado, sueño, luz solar, movimiento y manejo del estrés) son el terreno sobre el que esa herramienta opera. Ambas cosas pueden coexistir: una no anula la necesidad de la otra.

La medicina avanza cuando suma opciones mecánicas no invasivas como esta y, al mismo tiempo, mantiene la atención en los factores de fondo que influyen en la biología tumoral. El futuro más interesante probablemente no elija entre “tecnología” y “estilo de vida”, sino que use ambas con criterio y evidencia.

El “Pac-Man” que come plástico… y también penicilina

 El “Pac-Man” que come plástico… y también penicilina

Hace años que los científicos buscan bacterias capaces de romper plásticos. La idea es sencilla y poderosa: si la naturaleza puede aprender a degradar materiales que nosotros inventamos hace décadas, quizá podamos acelerar ese proceso. Lo que acaba de encontrar un equipo de la Universidad de Konstanz (Alemania) es un paso más extraño de lo esperado.



Descubrieron una enzima bacteriana, llamada LCPH1, que degrada ciertos poliésteres biodegradables (especialmente poliésteres alifáticos de cadena larga, o LCAP). Por la forma de su sitio activo —amplio y abierto, como una boca lista para morder— los investigadores la apodaron “enzima Pac-Man”. Hasta ahí, buena noticia: los experimentos en suelo mostraron que varios de estos bioplásticos se degradaron por completo en unos 250-330 días, mientras que el polietileno convencional apenas se inmutó.

Pero la sorpresa llegó al analizar su estructura. LCPH1 se parece tanto a las esterasas (enzimas que rompen enlaces de éster, comunes en poliésteres) como a las beta-lactamasas, las enzimas que muchas bacterias usan para destruir antibióticos de la familia de la penicilina. En el laboratorio, la misma enzima cumplió ambas funciones: rompió las cadenas de poliéster en sus monómeros y, al mismo tiempo, hidrolizó penicilina G (casi por completo en 24 horas) y ampicilina, al punto de eliminar su capacidad de inhibir el crecimiento bacteriano.

En otras palabras, un solo catalizador hace dos trabajos que normalmente se consideran distintos. Los investigadores (liderados por Harry Lerner y David Schleheck) señalan que esto podría dar a las bacterias una doble ventaja: obtener nutrientes de ciertos plásticos y, al mismo tiempo, desactivar antibióticos antes de que dañen la célula. El hallazgo resulta especialmente relevante porque las comunidades microbianas que viven sobre residuos plásticos —el llamado plastisphere— suelen concentrar una cantidad inusualmente alta de genes de resistencia a antibióticos.

¿Qué significa esto en la práctica?

Por un lado, es alentador. Sugiere que los microorganismos pueden adaptarse a degradar ciertos bioplásticos más rápido de lo que se pensaba. David Schleheck lo resumió así: para atacar la contaminación plástica necesitamos trabajar con las capacidades de los microbios, idealmente usando polímeros que tengan “puntos de rotura” bioquímicos, como los enlaces éster de estos poliésteres.

Por otro lado, plantea preguntas incómodas. ¿Están las bacterias del plastisphere desarrollando enzimas de doble uso? ¿Podría la exposición a ciertos plásticos biodegradables favorecer, de forma indirecta, mecanismos relacionados con la resistencia a antibióticos? El estudio no demuestra que esto ocurra en el ambiente real (los experimentos se hicieron con una versión modificada de la enzima en laboratorio), pero abre esa línea de investigación.

La enzima también parece estar diseñada para anclarse a la membrana bacteriana, lo que permitiría a la bacteria “morder” el plástico directamente desde su superficie, dejando los monómeros cerca para absorberlos antes de que se dispersen. Es un mecanismo elegante… y un poco inquietante.

El panorama más amplio

Este no es el primer hallazgo de bacterias o enzimas que degradan plásticos (el caso de Ideonella sakaiensis y su PETasa, descubierta en Japón en 2016, sigue siendo el más famoso). Pero sí es uno de los que mejor ilustra cómo la evolución microbiana puede generar soluciones inesperadas —y a veces de doble filo— cuando se enfrenta a materiales humanos.

La lección práctica sigue siendo la misma: no basta con inventar bioplásticos. Hay que diseñarlos pensando en cómo los microbios los van a romper, y vigilar de cerca qué otros talentos desarrollan esas enzimas en el camino.

El artículo original se publicó en The ISME Journal (septiembre 2026). El trabajo completo, con el título “Bacterial family-VIII esterase displays dual activities: hydrolysis of polyester bioplastics and β-lactam antibiotics”, está disponible en acceso abierto.

Friday, October 23, 2026

CAISSA Chess Opening Trainer: construye, entiende y recuerda tus aperturas


En caissa-chess.org está disponible el CAISSA Chess Opening Trainer, una herramienta pensada exactamente para quien quiere mejorar su nivel de ajedrez trabajando las aperturas de forma inteligente, no solo memorizándolas. El lema de la página lo resume bien: Build · Understand · Remember (Construye · Entiende · Recuerda).

imagen- CAISSA Chess Opening Trainer


Qué ves en la página

La interfaz es limpia y centrada en el tablero. A la izquierda tienes el tablero interactivo (en la captura aparece la posición después de 1.e4 c5, la Defensa Siciliana, con las blancas para jugar). A la derecha hay un panel con pestañas claras:

  • Analysis
  • Practice
  • Games
  • Opening
  • WikiBook

Arriba del panel se ve el análisis de Stockfish 19 Lite (+0.30 a profundidad 26) con la línea principal sugerida. Debajo aparece el Auto WikiBook, que reconoce automáticamente la apertura (en este caso B20 · Sicilian Defense · sequence match) y muestra una explicación clara y práctica:

imagen- CAISSA Chess Opening Trainer


“1...c5 es la Defensa Siciliana, una apertura de contraataque y asimétrica. Las negras controlan la casilla d4 con un peón de flanco... El principal enfoque para las blancas es la Siciliana Abierta: 2.Nf3 con la intención de abrir la posición con 3.d4...”

También explica las ideas de las negras (mayoría de peones centrales, columna c semiabierta), las alternativas de las blancas (3.Bb5, el Gambito Smith-Morra, etc.) y el porqué de ciertas jugadas. Hay un interruptor para seguir automáticamente la posición analizada y un botón para volver al análisis.

En la parte inferior encuentras controles útiles: NEW, Flip, Engine, Save y el destacado Save & Train. La barra de estado indica algo como “Saved for this session · 1 selected variation ready · White.”

Cómo funciona en la práctica

  1. Mueves libremente las piezas en el tablero y construyes la línea que te interesa.
  2. El motor analiza en tiempo real y el WikiBook aporta contexto teórico y conceptual.
  3. Marcas las variaciones terminales que quieres conservar.
  4. Guardas la línea para la sesión actual.
  5. Con Save & Train (o las opciones de Practice) pasas directamente a entrenar esa apertura: tú juegas un color y el sistema te presenta las respuestas según lo que guardaste.

Todo se queda en la pestaña del navegador durante la sesión, lo que permite estudiar sin crear cuentas ni complicarse.

En qué se beneficia quien quiere subir de nivel

  • Entiende en lugar de memorizar ciegamente. El WikiBook no solo te da la jugada; te explica el porqué (control de d4, ventaja de desarrollo, planes de las negras, etc.). Eso es lo que realmente transfiere a la partida.
  • Análisis inmediato con Stockfish. Ves la evaluación y la línea principal mientras estudias, así detectas al momento si una idea es sólida o dudosa.
  • Construcción de repertorio personal. Puedes crear y guardar las variaciones que realmente quieres jugar, no solo las de un libro genérico.
  • Paso directo a la práctica. El botón Save & Train convierte el estudio en entrenamiento activo. Repetir las líneas en modo práctica es mucho más efectivo que leerlas pasivamente.
  • Reconocimiento automático de aperturas. Al detectar la secuencia (como la Siciliana B20), te da contexto al instante, ideal para quien todavía está formando su repertorio.
  • Enfoque progresivo. Empiezas por una posición concreta, exploras ramas, guardas lo útil y lo entrenas. Ideal tanto para principiantes que quieren bases sólidas como para jugadores de club que necesitan pulir líneas específicas.

En resumen, el Opening Trainer de CAISSA combina tablero interactivo, motor de análisis, explicaciones educativas y modo de práctica en un solo lugar. Es una herramienta especialmente útil para quien quiere dejar de “perder en la apertura” y empezar a llegar al mediojuego con un plan claro y confianza.

Puedes probarlo directamente en:
https://www.caissa-chess.org/opening-trainer

Polyglot book from PGN in a couple of clicks (online + portable)

 Hey, if you ever mess around with chess engines or just want your own opening book, this might be useful.

imagen- Polyglot book creator


I made a simple tool that turns a PGN into a Polyglot .bin book. You upload your games (up to 25MB), decide how deep you want it to go, set a minimum number of times a move has to appear, pick White, Black or both, and it spits out a .bin file you can load into any engine or GUI that supports Polyglot.

No weird scoring magic or engine analysis — it just builds the book from the games you give it.

There’s an online version (no install) and a portable download if you prefer running it on your machine.

Worth a try if you’ve been looking for an easy way to make your own books:

https://www.caissa-chess.org/tools/polyglot

Let me know if it works well for you or if something’s missing.

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